Hoy hace cuarenta años que se instauró el día de la tierra el 22 de abril, aunque, sinceramente, creo que todos los días deberían ser considerados como tu día.
Y se me ocurrió que podría escribirte una carta, porque ya no hay mucha gente que se acuerde de ti, ¿sabes? Sí, lo sé, es muy triste. Tú que nos das cobijo a todos y nos dejas ser considerados como tus hijos, y nosotros te lo pagamos así.


¿Recordará alguien cómo eras al principio? No creo que quede nadie vivo que recuerde cómo eras antes de que la raza humana empezara a destruirte.
Lo más triste de todo esto es que nadie está concienciado del daño que os estamos haciendo a ti y a tus otros hijos, los animales, a quienes damos caza sin piedad y torturamos como si no fueran seres vivos y no merecieran respeto.
¿Sabes Madre? Estoy muy triste y muy decepcionada de mis semejantes.
Me ha tocado vivir formando parte de la peor raza. Supongo que pensarás que somos una plaga. Somos muchos y manchamos mucho. En el fondo entendería que en cuestión de tiempo decidieras que desapareciéramos.
No estamos a la altura de nuestro grado de evolución. No podemos ser unos seres muy inteligentes si destruimos el sitio donde vivimos, ¿no?
Pero bueno, al menos algunas partes de ti sí las respetan que, quieras que no, algo es algo...


Bueno Pacha, me tengo que ir.
Te dejo un vídeo con una de las canciones que la poca gente que se preocupa por tí ha creado en tu honor. Y salen muchas imágenes tuyas. En muchas sales muy guapa, pero en otras salimos nosotros de por medio, o lo que te hemos hecho, y se te ven las heridas, pero espero que aún así te guste.
Juglaresa

